Noticias

5 razones para poner a los “árboles alimentarios” en el foco de la agenda de desarrollo

Conoce los árboles nativos que pueden ayudar a alcanzar objetivos de nutrición y hasta restauración
Compartir
0
Mujeres de Zambia exhiben alimentos forestales diversos y ricos en nutrientes. Joe Nkadaani / CIFOR

Más información

Nota del editor: Este artículo es una adaptación de uno publicado originalmente en el portal del World Economic Forum, bajo la autoría de Cathy Watson, Jefe de Alianzas de CIFOR-ICRAF. Todos los datos detallados provienen del artículo original.

Quien dijo que la riqueza no crece en los árboles seguramente no había oído de lo que los investigadores de CIFOR-ICRAF llaman “los árboles alimentarios”.

Estas especies no tienen billetes o monedas en sus hojas, pero en cambio ofrecen múltiples beneficios: brindan frutos, alivian enfermedades, contribuyen a las dietas diarias, dinamizan las economías locales y son altamente aprovechables desde sus frutos, hojas, tallo, semillas y raíces.

En tiempos en los que la pandemia por el COVID-19 ha afectado las economías de todo el mundo y millones de personas perdieron el empleo o tuvieron que cerrar sus negocios, tener el sustento necesario para alimentarse bien y mantener la salud ha sido un reto, pero la naturaleza ofrece una alternativa, no solo para las comunidades locales, sino para diversificar dietas y abastecer de nutrientes a poblaciones más grandes.

Los árboles alimentarios son árboles nativos que han permanecido fuera del foco global, pero que han sido cosechados durante mucho tiempo por la “naturaleza” y aprovechados por las poblaciones locales de diversas formas. Su potencial es grande y es momento de llevarlos a las granjas como una solución basada en la naturaleza para los desafíos del desarrollo sostenible y el ambiente.

Por ello, a continuación, destacamos 5 razones por las que los “árboles alimentarios” deberían tener más atención en la agenda del desarrollo, tomadas de un artículo más completo escrito por Catharine Watson, jefa de asociaciones del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y el Centro Internacional de Investigación Agroforestal (ICRAF) publicado en el portal del World Economic Forum.

1. Porque su composición permite aprovecharlos más y mejor

Estos árboles tienen potencial nutricional a través de su pulpa de frutas, grasas, aceites, brotes con almidón y otras partes comestibles, pero a menudo no son completamente reconocidos por sus beneficios nutricionales. Por ejemplo, en África y Asia son tres las principales especies que brindan alimento a millones de personas. En el bioma de Miombo en el sur de África e incluso en el Cercano Oriente y el sur de Asia, no sería inusual encontrar a niños chupando la fruta Ziziphus, mientras sus madres cocinan hojas de Balinites y brotes de Borassus para las comidas.

En una encuesta de estudio, investigadores de ICRAF descubrieron que la fruta del árbol Balinites fue la fruta consumida con más frecuencia por las mujeres en el noroeste de Uganda según su testimonio. Del mismo modo, existen datos aún no publicados del CIFOR que señalan que las mujeres rurales de todas las zonas agroecológicas de Zambia habían comido frutas silvestres con más del doble de frecuencia que las frutas cultivadas en un intervalo de siete días.

2. Porque su consumo puede ayudar a prevenir enfermedades

Asegurar que estos “árboles alimentarios” estén disponibles puede contribuir a diversificar dietas saludables, proporcionando vitaminas y minerales esenciales.

La OMS recomienda un mínimo de 400 gramos de frutas y verduras por día para prevenir enfermedades como enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes, obesidad y deficiencias de micronutrientes como la vitamina A y el zinc, indica Cathy Watson en su artículo.

Por ejemplo, el Ziziphus mauritiana (Pomme du Sahel, Ber en Etiopía, Masawo en Malawi, Azufaifo en India) es un árbol con un fruto que contiene altos niveles de minerales, vitamina C y Betacaroteno, que se convierte en vitamina A. Su fruta se puede comer fresca, seca, en jugo o machacada, como en la experiencia local.

3. Porque el momento es ahora

El 2021 es el Año Internacional de las Frutas y Hortalizas; por lo tanto, es el momento oportuno para llamar la atención sobre el potencial de los árboles alimentarios y sus contribuciones a las dietas de millones de pobladores rurales del mundo. Los árboles nativos, especialmente los que proporcionan alimentos y son preferidos por las comunidades forestales, tienen un papel central que desempeñar.

Muchos de ellos pueden hacer contribuciones significativas para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y el Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas 2021-2030, destaca Cathy Watson.

Los árboles alimentarios nativos son intrínsecos al ODS 2: Hambre Cero, cuyo objetivo es acabar con todas las formas de hambre y malnutrición, y al ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres, cuyo objetivo es revertir la degradación de la tierra y detener la pérdida de biodiversidad.

Además, algunos son resistentes a la sequía y otros factores estresantes y pueden, como el Balanites aegyptiaca, regenerarse mediante la regeneración natural gestionada por agricultores (Farmer-managed natural regeneration o FMNR). O como el Ziziphus mauritiana, que crece bien a partir de la siembra directa y es un árbol agroforestal ideal. Ambos podrían sumarse a las acciones para alcanzar las metas de restauración propuestas para el 2030.

4. Porque ayudarían a prevenir el retraso del crecimiento en los niños y a luchar contra el hambre

El retraso del crecimiento es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el crecimiento y el desarrollo deficientes que experimentan los niños como resultado de una mala nutrición. Esta condición que según la OMS afecta a más de 160 millones de niños menores de 5 años, podría ayudar a prevenirse con una mejor nutrición.

La OMS y las agencias de alimentos de la ONU estiman que más de 800 millones de personas no obtienen suficientes alimentos para comer y que más de 2 mil millones de personas experimentan deficiencia de micronutrientes, algo que se denomina “hambre oculta” en todo el mundo.

Si examinamos otro ejemplo de árboles esenciales que crecen en las tierras áridas de África y en Asia, encontraremos que el Balanites aegyptiaca (Datilera del desierto) tiene una fruta que proporciona hierro y calcio cuando está seca y vitamina C cuando está fresca. Además, sus hojas nuevas también se consumen como verdura de estación seca y es rica en nutrientes; mientras que los extractos de su fruta y la corteza combaten a los parásitos que producen la Bilharzia -una enfermedad que puede comprometer seriamente el aparato urinario-, y ayuda frente a las infecciones producidas por el gusano de Guinea.

5. Porque los necesitamos para incrementar la oferta mundial

Estos árboles tienen un enorme potencial para contribuir significativamente a la disponibilidad de frutas y verduras. Actualmente, la oferta mundial está un 22 % por debajo de las necesidades de la población, mientras que los países de ingresos bajos y medios tienen un 58 % de falta.

Aunque el escenario es complejo y enfrentamos diversos desafíos, podemos ser optimistas: los árboles nativos alimentarios se presentan como fuentes vitales de nutrición; y como prosperan hasta en áreas áridas pueden ayudar a abordar las crisis entrelazadas del clima, la desnutrición, la biodiversidad y el colapso de los ecosistemas. Incorporarlos en la agenda nutricional y de desarrollo, poniendo el foco sobre ellos y sumándolos a los esfuerzos de restauración ofrecería múltiples beneficios para las personas y la biodiversidad.

Conoce más sobre las contribuciones de estos árboles en el artículo original aquí: https://bit.ly/31xX8AR

(Visited 1 times, 1 visits today)
Este estudio forma parte del Programa de Investigación del CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería(FTA), que cuenta con el respaldo de los Donantes del Fondo CGIAR.
Política de derechos de autor:
Queremos que comparta el contenido de Los Bosques en las Noticias (Forests News), el cual se publica bajo la licencia Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0) de Creative Commons. Ello significa que usted es libre de redistribuir nuestro material con fines no comerciales. Para ello, le pedimos que incluya el crédito correspondiente de Los Bosques en las Noticias y un enlace al contenido original, que indique si se han hecho cambios en el material, y que difunda sus contribuciones bajo la misma licencia de Creative Commons. Si quiere republicar, reimprimir o reutilizar nuestros materiales, debe notificarlo a Los Bosques en las Noticias, poniéndose en contacto con forestsnews@cgiar.org