hide menu   
FORESTS NEWS
In-depth   /   1 Feb 2000

 

En Perú, los servicios ecosistémicos ponen la equidad en foco

Abordar las asimetrías de poder puede ayudar a mejorar la gobernanza de los territorios

En la cuenca del río Mariño, en la provincia peruana de Abancay, en los Andes del sur, las altitudes oscilan entre los 5400 y los 1900 metros sobre el nivel del mar y comprenden paisajes de nieves eternas y áreas con delicadas orquídeas que florecen en climas templados. El agua fluye desde las crestas glaciares a través de humedales hacia los valles urbanos, y a su paso contribuye a sostener las economías de subsistencia, las operaciones agrícolas comerciales y la vida en la ciudad.

 

Campos de maíz, frijoles y papas adornan un paisaje complejo que cuenta con bosques antiguos y el Santuario Nacional de Ampay, hogar del “árbol del sol”, o “intimpa” en quechua, una especie en peligro de extinción.

Los territorios saludables y bien gestionados proporcionan beneficios esenciales a la humanidad. En toda la provincia, los lugareños valoran en especial la purificación del agua, la regulación del caudal y el control de la erosión, así como las plantas medicinales, la producción agrícola y la belleza escénica. Reconocer a las comunidades que gestionan los territorios e involucrarlas en las actividades de conservación es importante para que las iniciativas ambientales sean más efectivas e igualitarias.

Cultivo de caña de azúcar a lo largo del río Pachachaca, en la parte baja de la Cuenca del Mariño.

Sin embargo, la existencia de relaciones de poder desiguales entre los diversos actores puede conducir a conflictos y a deficientes resultados ambientales y en los medios de subsistencia, como señala un nuevo Infobrief de CIFOR, el cual se basa en dos estudios realizados con las organizaciones socias AgroParisTech; el Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente de Francia (INRAE por sus siglas en francés); y la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento del Perú (SUNASS).

“Cuando los responsables de la toma de decisiones y los científicos consideran las ganancias y las pérdidas [trade-offs] entre servicios ecosistémicos, por lo general se centran en los aspectos biofísicos, pero ¿qué hay de los trade-offs entre el bienestar de los diferentes actores?”, dice Bruno Locatelli, coautor y científico del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo de Francia (CIRAD por sus siglas en francés).

“Nuestro trabajo busca llenar este vacío en la investigación mediante la identificación de quién controla, quién administra y quién se beneficia de estos servicios, utilizando como estudio de caso los 300 kilómetros cuadrados de la cuenca del río Mariño, en la provincia de Abancay”, dijo.

Pastizales en el Santuario Nacional Ampay, en la elevación más alta de la Cuenca del Mariño.

 

Paisaje de uso mixto en Curahuasi, Apurimac.

Pequeños reservorios de agua como este, construidos por la comunidad local, contribuyen al suministro de agua para la comunidad y a la regulación del agua para toda la cuenca.

 

En el Infobrief, Locatelli y sus colegas de AgroParisTech y CIRAD identifican los servicios ecosistémicos más importantes y utilizan un análisis de redes de interacción social para mapear las relaciones entre las instituciones y los actores clave de la cuenca.

Su objetivo es facilitar la comprensión de los roles, el poder y las desigualdades, lo que puede ser útil para el diseño de mecanismos de gobernanza participativa, la resolución de conflictos y la mejora de la gestión integrada de territorios. El enfoque es particularmente adecuado para esta zona, ya que explora una variedad de enfoques de conservación que incluyen la reforestación y los programas de pago por servicios ecosistémicos hidrológicos.

En el Santuario Nacional de Ampay hay muchos lagos como este que son importantes para la regulación del agua en la parte superior de la cuenca.

DESEQUILIBRIOS PUEDEN CAUSAR CONFLICTOS

Para comprender cómo se desarrollan las relaciones de poder en la zona de Mariño, los científicos comenzaron organizando talleres con los actores locales. Estos incluyeron a agricultores, pequeñas empresas agrícolas, operadores turísticos, autoridades y el proveedor local de agua potable.

“El concepto de servicios ecosistémicos despertó su curiosidad y, al escucharse unos a otros, comenzaron a ver su territorio compartido desde diferentes puntos de vista: como proveedor de agua, de alimentos, de belleza escénica”, cuenta Locatelli.

Un bosque nativo con árboles de Polylepis, llamado localmente “queñua”, a 4300 metros sobre el nivel del mar. Estos bosques tienen importantes funciones ecosistémicas para la cuenca, ya que protegen el suelo, facilitan la infiltración de agua y proporcionan bienes a las comunidades locales.

Más allá de despertar una mayor conciencia sobre las diversas perspectivas, el proceso sacó a la luz el desequilibrio existente entre las personas que protegen los servicios ecosistémicos y las que se benefician de ellos.

Por ejemplo, las comunidades en las zonas altas utilizan y conservan los humedales y bosques de montaña que regulan el flujo de agua, mientras que la empresa de agua potable EMUSAP administra su distribución a la capital provincial, Abancay, situada aguas abajo, 900 km al sureste de la capital del Perú, Lima, bajo la supervisión de la Autoridad Nacional del Agua (ANA).

“Eso significa que las comunidades ubicadas río arriba influyen en la cantidad y calidad del agua, pero no tienen voz en lo que respecta a la gestión más amplia de las cuencas hidrográficas y la asignación del agua”, explica Locatelli. Las comunidades son administradores directos de los servicios ecosistémicos, mientras que los organismos del sector público, como la Autoridad Nacional del Agua, son administradores indirectos que tienen el poder de controlar y autorizar el consumo de agua y el uso de otros servicios.

Una presa en la parte superior de la cuenca proporciona agua a la ciudad y a los agricultores río abajo.

“La falta de equilibrio entre las necesidades de los administradores directos/indirectos y los beneficiarios de un servicio ecosistémico es una fuente de potenciales conflictos”, advierte. Por ejemplo, hubo momentos en los que la parte oriental de la cuenca se quedó casi sin agua para uso agrícola. Para tratar de resolver este problema, algunos grupos de agricultores abrieron las compuertas del canal para redirigir el agua a sus campos, pero esto los puso en conflicto con otros agricultores cuyos campos recibían menos agua en consecuencia.

Marco analítico con dos formas de gestión de los servicios ecosistémicos (directa e indirecta), que pueden ocurrir en tres pasos de la cascada de servicios ecosistémicos (ecosistema, servicio y uso).

DOMINIO E INFLUENCIA

Los investigadores también analizaron en qué medida los diversos actores eran dominantes, es decir, que tienen la capacidad de impedir que otros se beneficien mediante el uso de la fuerza o la autoridad; e influyentes, es decir, que tienen la capacidad de brindar información para cambiar las opiniones, actitudes o comportamientos de otros. “Hacer cumplir las leyes y supervisar son ejemplos de dominio, mientras que brindar asesoramiento y compartir información son ejemplos de influencia”, explica Locatelli.

En cada uno de los servicios ecosistémicos estudiados, los científicos descubrieron que el sector público era el más dominante, mientras que el sector privado tenía poco poder de cualquier tipo. “Había más probabilidades de conflicto cuando estaban involucrados actores realmente poderosos y actores sin poder alguno”, dice el Infobrief.

La plaza central de un pueblo de la región de estudio.

En el enfoque vertical (top-down) de la provincia para la gestión del agua, por ejemplo, la Autoridad Nacional del Agua asigna el recurso sin consultar previamente a los usuarios del sector privado, como los agricultores y las pequeñas empresas agrícolas.

Locatelli dijo que espera que estos conocimientos inspiren a los responsables de la toma de decisiones y a los actores a adoptar enfoques más participativos para la gobernanza de los servicios ecosistémicos en el Perú y fuera de él.

“Existe una necesidad de enfoques colaborativos que equilibren los diversos intereses de la mejor manera, para las personas y el medioambiente”.

 

Servicios ecosistémicos priorizados por los actores locales


Los actores locales priorizaron ocho servicios ecosistémicos: servicios de aprovisionamiento en naranja, servicios de regulación en azul y servicio cultural en violeta. (Fotos de Améline Vallet y Bruno Locatelli)

 

Esta investigación contó con el apoyo financiero de Norad, IKI y el proyecto SINCERE H2020.


Escrito por: Gloria Pallares
Fotografías de: Bruno Locatelli
Diseño web: Gusdiyanto


Copyright policy:
We want you to share Forests News content, which is licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0). This means you are free to redistribute our material for non-commercial purposes. All we ask is that you give Forests News appropriate credit and link to the original Forests News content, indicate if changes were made, and distribute your contributions under the same Creative Commons license. You must notify Forests News if you repost, reprint or reuse our materials by contacting forestsnews@cgiar.org.