Noticias

Se necesitan nuevas estrategias para superar las barreras a los derechos de las mujeres a la tierra y los recursos

Enfoques de género transformadores para cambios profundos y duraderos
Compartir
0
Pescadoras del río Tupana, Brasil. Foto por Marcos Alexandre/ ASL-Banco Mundial/CIFOR-ICRAF

Más información

Desde el cambio climático, pasando por la deforestación y la pérdida de biodiversidad, los desafíos globales se ven agravados por barreras que limitan los derechos de las mujeres a la tierra y los recursos en todo el mundo. Sin embargo, los enfoques convencionales de integración de la perspectiva de género no han conseguido abordar estas barreras adecuadamente, según un nuevo estudio en curso que insta a un cambio de rumbo. 

La nueva publicación “Enfoques de género transformadores para fortalecer los derechos de las mujeres a la tierra y los recursos” explora cómo pueden aplicarse los enfoques transformadores de género (GTAs) para garantizar los derechos de las mujeres a la tierra y los recursos; con el fin de obtener múltiples beneficios, tanto para las mujeres como para la sociedad en general. 

Pero no espere respuestas sencillas. La propia definición de GTAs es variable y está en evolución, pero está claro que su diseño debe ser colaborativo, fomentar múltiples voces y perspectivas, y basarse en el contexto específico en el que se aplica, dicen las investigadoras cuyo trabajo sustenta el informe. 

“Se trata de una conversación viva y dinámica, y para que sea relevante, todos tenemos que formar parte de un debate que cambia constantemente”, afirma Miranda Morgan, investigadora de la Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). “El objetivo es conseguir la mayor diversidad de representación posible”, añadió. “Con este informe, estamos poniendo una definición de los Enfoques de Género Transformadores para los derechos de las mujeres a los recursos en la mesa de debate”. 

Los GTAs se diferencian de otros enfoques de integración de género, explica la coordinadora del estudio, Anne Larson, científica principal y líder del equipo de investigación sobre Gobernanza, Equidad y Bienestar del Centro para la Investigación Forestal Internacional y Centro Internacional de Investigación Agroforestal (CIFOR-ICRAF).  

“Con los GTAs se pone énfasis en la transformación, lo que significa no limitarse a incluir o ‘empoderar’ a las mujeres, sino transformar las barreras estructurales y profundamente arraigadas que impiden la igualdad de género, como los sistemas discriminatorios, las políticas formales y las instituciones informales como las normas sociales, a través de un conjunto de actividades y procesos”, afirmó. 

Investigación en curso en Asia, África y América Latina 

La investigación en la que se basa el informe forma parte de un trabajo más amplio para garantizar los derechos de las mujeres a los recursos a través de la Iniciativa global de enfoques transformadores en materia de género en pro de los derechos de las mujeres sobre la tierra (WRR, por sus siglas en inglés), una iniciativa de tres años del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) que coordina un consorcio de organizaciones que incluye al CIFOR-ICRAF, el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) y la Alianza de Bioversity International y el CIAT.  

El consorcio, está trabajando con proyectos seleccionados de desarrollo rural del FIDA en seis países con una variedad de condiciones e intervenciones locales: Bangladesh, Colombia, Etiopía, Gambia, Kirguistán y Uganda. 

La publicación sobre GTAs subraya la necesidad de la acción colectiva para hacer frente a las barreras estructurales y profundamente arraigadas en el sistema en su conjunto, a fin de lograr un cambio significativo que fortalezca los derechos de las mujeres a la tierra y los recursos. Esto contrasta con los métodos centrados en la transformación individual, que tienden a enfocarse en las mujeres en lugar de abordar los problemas sistémicos y “enfocarse en el sistema”, señala el documento. 

“Fundamentalmente, nadie más que las mujeres puede empoderar a las mujeres. Por definición, tiene que ser algo que hagan las mujeres”, afirma Ruth Meinzen-Dick, investigadora principal del IFPRI. “Pero lo que sí pueden hacer los proyectos externos es ayudar a cambiar las condiciones estructurales. Así que en lugar de decir ‘vamos a empoderar a las mujeres’, hay que pensar más detenidamente en ‘qué puede hacer nuestro proyecto para cambiar las condiciones estructurales’”, destaca. 

La transformación hacia derechos sobre la tierra y los recursos más equitativos requiere intervenciones para cambiar las instituciones formales e informales a múltiples escalas, desde el individual y el hogar, pasando por la comunidad y el colectivo, así como a la sociedad en general, dijo Larson. 

Con demasiada frecuencia, los obstáculos para las mujeres en el acceso, el control y el uso de la tierra y los recursos se ven reforzados por marcos jurídicos inadecuados, una aplicación ineficaz de las políticas a escala nacional y local, contradicciones entre los regímenes formales y consuetudinarios, la exclusión de las mujeres de los sistemas de toma de decisiones y la gobernanza, así como las normas, actitudes y prácticas sociales discriminatorias, añadió. 

Lenguaje simple para iniciar el debate 

La publicación sobre GTAs ofrece un punto de partida con lenguaje simple para el debate, mientras que otros productos más detallados se están elaborando para actores, con estudios de casos en profundidad extraídos de la investigación de la iniciativa, explicó Larson. 

“Esto es para cualquiera que busque más sustancia, basado en principios, y con detalles específicos para intentar ayudar a la gente a entender lo que significa realmente la transformación en la tenencia”. 

La mera inclusión del nombre de una mujer en un título de propiedad no es, en sí mismo, transformador, como tampoco lo es una política nacional que garantice que los nombres de las mujeres figuren en los títulos, pero no deje en claro que tienen derechos sobre la tierra. Ruth Meinzen-Dick, colaboradora del IFPRI en el proyecto, y sus colegas han denominado a esto “uso tolerado” al acceso sin derechos. 

Dicho esto, el informe subraya que la tenencia de los recursos abarca algo más que los derechos de propiedad formales reconocidos por los gobiernos, como los títulos de propiedad de la tierra o los bosques estatales, sino que también incluye los sistemas consuetudinarios, así como las prácticas no escritas e informales a través de las cuales la población rural obtiene (o se le restringe) el acceso a los recursos naturales. 

Los autores afirman que las mujeres deben tener seguridad a largo plazo para apuntalar su capacidad de liderar y tomar decisiones sobre el futuro de la tierra y los recursos, libres de la amenaza de la violencia (doméstica o de otro tipo), en los foros y entidades pertinentes del hogar, la comunidad y el exterior; y para heredar, poseer y ganarse la vida con su trabajo en la tierra en igualdad de condiciones que los hombres. Al igual que otros enfoques de base, la GTAs deben estar liderados por las personas a las que se dirigen las iniciativas pertinentes, o incluirlas de manera significativa. También deben definir los objetivos y las medidas de éxito. 

Este documento, y la iniciativa más amplia sobre los derechos de las mujeres sobre la tierra a la que contribuye, proporcionan herramientas y procesos para apoyar el desarrollo de los GTAs. Sin embargo, no se trata de planes de acción. 

“Si somos fieles al ideal de múltiples voces, perspectivas e influencia, esto tendrá necesariamente un aspecto diferente en contextos y lugares diferentes”, afirma Marlène Elias, científica sénior y coordinadora de investigación de género de la Alianza de Bioversity International y el CIAT. 

En última instancia, señala el informe, el éxito se reconocerá cuando “los marcos jurídicos y políticos apoyen a las mujeres para garantizar sus derechos a la tierra, y estas leyes se apliquen, se hagan cumplir y se presupuesten… y cuando las mujeres conozcan y exijan sus derechos a la tierra y disfruten plenamente de ellos”. 

Este trabajo es parte del proyecto Garantizar los derechos de las mujeres a los recursos mediante enfoques de género transformadores (WLR, por sus siglas en inglés). En 2020, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) invitó a un consorcio conformado por el Centro para la Investigación Forestal Internacional y el Centro Internacional de Investigación Agroforestal (CIFOR-ICRAF), el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) y la Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) para trabajar con proyectos seleccionados del FIDA para promover y fortalecer los derechos de las mujeres a la tierra mediante la integración de enfoques de género transformadores (GTAs) en intervenciones de desarrollo rural para mejorar las políticas, herramientas y prácticas. 

Para obtener más información sobre este tema puede ponerse en contacto con Anne Larson en A.Larson@cifor-icraf.org. 

Política de derechos de autor:
Queremos que comparta el contenido de Los Bosques en las Noticias (Forests News), el cual se publica bajo la licencia Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0) de Creative Commons. Ello significa que usted es libre de redistribuir nuestro material con fines no comerciales. Para ello, le pedimos que incluya el crédito correspondiente de Los Bosques en las Noticias y un enlace al contenido original, que indique si se han hecho cambios en el material, y que difunda sus contribuciones bajo la misma licencia de Creative Commons. Si quiere republicar, reimprimir o reutilizar nuestros materiales, debe notificarlo a Los Bosques en las Noticias, poniéndose en contacto con forestsnews@cifor-icraf.org